martes, 6 de diciembre de 2016

LA ALONDRA ESTA TRISTE 


Mis fuerzas ante tu silencio
se acaban y mis letras se 
quedan sin alas y ya no 
pueden más volar.

Sentía mariposas 
en mi vida,
 antes mi amor por ti, 
pero murieron sin 
esperanza a solas con 
tus recuerdos.

Mi cuerpo se ha convertido 
en cenizas y mi alma 
acongojada en este 
mundo de desdicha
desapareciendo 
en un triste lamento.

Hoy me guardo mis palabras,
y la alondra está triste 
viendo en este invierno frío 
como llora por ti mi corazón... 

Isidoro Ortega Contreras.