sábado, 17 de junio de 2017

LLEGASTE COMO UNA BRISA MARINA.


Llegaste a mi como
una brisa marina,
como un relámpago
de fuego.

Se que tu cuerpo está
lleno de cicatrices
pero la pasión
y las ganas de vivir
llegan a un lugar
en tu corazón que 
no esperabas,
y que está vivo.

Creía que la magia
en tu vida había
acabado sumergida
en el fracaso de tus días.

Pero no era cierto y 
sin darme cuenta tu 
llegaste a mis poemas 
como una brisa marina 
llena de pasión y fuego. 

Querida mía
mi amor no está 
muerto, mi amor 
para ti está vivo 
y es eterno... 

Isidoro Ortega Contreras.