lunes, 26 de junio de 2017

 MI ALMA GIMIÓ COMO GIME EL VIENTO. 


En tierras lejanas 
hoy me asomé
a la ventana 
todo me pareció
 extraño, lejano 
diferente.

El viento suave,
 acarició mi cara, 
su aroma era 
muy conocido, 
era tu aroma...

Mi alma gimió 
como gime el viento
y mi cielo se vistió
de color rojizo
en la madrugada.

Recordé tu cuerpo, 
tu boca y tu cara... 
¡¡ Todo lo que de ti 
tengo guardado 
en el tiempo !!.

Me hiciste soñar con 
el poder de tu sonrisa,
 deslumbrando el cielo.

 ¡¡ Para mi fue un día de 
rosas, palabras y besos !!.

Que distinto es todo 
de detrás de una ventana,
que extraña es la ilusión, 
que extraño es el amor,
que extrañas son 
tus palabras...

Isidoro Ortega contreras.