martes, 24 de enero de 2017


EL VIEJO ROSAL.


El frío es invernal y 
                          la nieve con su manto blanco                        
cubre las praderas.

El viento es muy frío
y se vuelve olvido 
a aquel viejo rosal,
lleno de tristeza 
desventura.

Mas aquel rosal no 
se olvida que un día
de su sabia nació para ti 
un joven rosal,
 de frondosas rosas rojas.

Su manifiesta indiferencia,
desafía al temporal
y sus raíces bajo 
la tierra reposan.

Es viejo el rosal pero a 
pesar de todo, todavía da 
sabia sublime a sus rosas.

Pronto volverá la primavera,
y de su viejo tronco 
volverán a nacer nuevos 
retoños de rosas rojas,
para tu cara, tu pelo y tu boca.
Y así hasta que al viejo rosa 
le llegue el día en que muera.

Isidoro Ortega Contreras.