domingo, 25 de febrero de 2018

JAMÁS UN ME RINDO...


Camina con el tiempo
amando todo lo que puedas
aunque el viento empuje
y apague la luz de tu vela.

No des jamás a quien te dio
su amistad la espalda
nadie hay en la tierra
que se lo merezca.

Jamás un me rindo ante una caída
aunque no te respondan las piernas
o tengas rota el alma,
¡ Que no se te note, no te detengas !

Alza tus ojos y mira a la cara
al mundo con una sonrisa
aunque te invada la pena
o te falten las fuerzas.

¿ Bagas caminando
cual es el sueño que te inquieta ?
En que miedo no reparaste
que lágrimas te duelen
cual es tu pena.


Isidoro Ortega Contreras.


viernes, 23 de febrero de 2018

LÁGRIMAS QUE DUELEN...

Apareciste en mi
marcando mi vida...
Yo soy así como soy,
aunque a veces me pierdo
cuando arrecia el viento.

Mi alegrías junto al dolor
es fuego que quema,
corazón valiente,
lágrimas que duelen,
confusión en el aire,  
recuerdos en el pensamiento.

Yo soy así como soy,
labios y sueños quietos,
sol que llega al alma,
crepúsculo y lágrimas
sobre versos de amor.

Tú, principio y fin de las estrellas,
tu cabello es negro
como el lóbrego,
tus ojos dos magos bellos 
y profundos como el mar,
tu boca hecha para amar.

Isidoro Otega Contreras.

sábado, 10 de febrero de 2018

LUNA ESCARLATA...



Caminas por el tiempo
y casi no lo ves,
apenas reparaste
en su puesta de sol.

En el confín de este
esa luna bella escarlata
memoria de algo
que fue y que se apaga.

Bagas y sigues
caminando triste
escribiendo versos
que llegan al alma.

Alzas los ojos, ¡ así !
Creyendo y admirando
a ese sol que te ama
y te llama bella.

No reparaste en 
su puesta de sol,
casi no la viste,
pero en el confín de este estás tú, 
su luna escarlata.

Isidoro Ortega Contreras.

miércoles, 7 de febrero de 2018

RECORDAR ES MI HÁBITO...  


Mi memoria me hace pensar
y yo no se si quiero, 
y dejar de amar no puedo.

No quiero negar el momento
que me haces pensar en ti
cuando tu verbo en mis manos
se llenan de estrellas
a la horas de tus recuerdos.

Recordar es mi hábito,
aunque a veces me duermo
y sueño contigo.

Mi sangre recorren mis venas,
son torrentes de vida que
llegan a tu pensamiento...
Aves del paraíso que 
cantan recordando tu risa.

Mis poemas son las hojas 
del libro de mis años 
y cuando las leo 
me hacen pensar,
aunque a veces pensar 
no se si puedo.

Isidoro Ortega Contreras.

viernes, 2 de febrero de 2018

LOS RECUERDOS ESTÁN LEJOS...


Los recuerdos están lejos
y no puedo seguirlos
los suspiros quedan 
en el aire y las palabras
duermen en el olvido,
  la musa se está yendo.

Siempre pensé en ti así 
me acostumbre a quererte
pero sin tu calor 
me perdí en el camino.

A veces sueño contigo
en lo más intimo y 
mi corazón siente que 
nada de ti se ha perdido.

¡ Los recuerdos están lejos !
¡ Las palabras en el olvido !
¡ Los suspiros en el aire !
¡ Y tus ojos no dicen nada !

 ¿ A caso es que el amor se haya perdido  ?

Isidoro Ortega Contreras.

domingo, 28 de enero de 2018

SOÑAR LOS RECUERDOS...


Soñar los recuerdos 
es otra manera de vivir...
Las palabras del un viejo libro
se quedan pequeñas
ante la distancia que los separa.

En la oscuridad los años
fracturan el alma,
en el recuerdo el amor 
te hace vibrar y temblar. 

Antes la debilidad me postro 
antes el silencio
incesante te recuerdo.

El dolor con los años 
fracturan el alma dejando 
silencios desconocidos 
y postrado ante la soledad
los días le pasan despacio.

¡¡ Aparecéis en mi 
viento y frío furioso 
con un tímido sol de otoño
ahogando la más 
hermosa pasión, 
ahogando el alma !!

Isidoro Ortega Contreras.

domingo, 14 de enero de 2018

MURIÓ UN HERMOSO ROSAL...

Un hermoso rosal murió...

Sus rosas eran de color rojo
su aroma era inigualable, 
se despidió de su vida
regalando sus ultimas 
rosas rojas de terciopelo.

Su vida  fue siempre 
intensa y feliz,
vivía enamorado
de una princesa
a la que regalaba 
su aroma y amor cada día.

El amor es así, su color es rojo y 
su tacto de suave terciopelo,
su aroma es pasión y alegría, 
en el no manda nadie. 

¡ Aunque a veces muere el rosal y 
todo se convierte en tristeza y dolor... !

Isidoro Ortega Contreras.