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Yecla, Murcia, Spain
Y una tarde de sol me cubrirán de tierra, las manos para siempre cruzadas sobre el pecho. Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos, José Ángel Buesa

martes, 1 de octubre de 2019

CANCIÓN DE BÚSQUEDA.



Todavía te busco mujer que busco en vano,
mujer que tantas veces cruzaste mi sendero,
sin alcanzarte nunca cuando te extendí la mano
y sin que me escucharas cuando te dije te quiero..."

Y sin embargo, espero. Y el tiempo pasa y pasa.
Y ya llega el otoño, y espero todavía:
De lo que fue una hoguera sólo queda una brasa,
pero sigo soñando que he de encontrarte un día.

Y quizás en la sombra de mi esperanza ciega,
si al fin te encuentro un día, me sentiré cobarde,
al comprender, de pronto, que lo que nunca llega
nos entristece menos que lo que llega tarde.

Y sentiré en el fondo de mis manos vacías,
más allá de la bruma de mis ojos huraños,
la ansiedad de la horas convirtiéndose en días
y el horror de los días convirtiéndose en años...

Pues quizás este mustia tu frente soñadora,
y ya sin calor la llama, ya sin fulgor la estrella...
Y al no decir: "¡Es ella!"- como diría ahora -,
seguiré mi camino murmurando: "Era ella..."

Toda mi admiración para este gran poeta.

Poemas de: José Ángel Buesa



   

miércoles, 11 de septiembre de 2019

CUAL GRANDE ES TU AMOR.


Por cuanto te he conocido.

Cual grande es tu amor
que me conoce desde
hace mucho tiempo.

El sabia que llegaría a ti
en cualquier momento.

Hoy me siento halagado
por conocerte y 
por todo el amor
que solo tu sabes dar. 

No importa que 
llegue la noche
para quedarse conmigo.  

Con tu sola presencia
dejándome un beso 
estoy protegido.

Isidoro Ortega Contreras.

domingo, 8 de septiembre de 2019

SIN TUS LETRAS ME FALTAN LAS FUERZA.



La inmensidad de mis palabras
duermen en un gran misterio
al que no llego a entender.

Sin tus letras me faltan 
las fuerzas para escribir
me siento perdido.

Hoy me pregunto si mañana 
será distinto, si el tiempo no 
se escapará de las manos.

Mi virtud no es un escudo,
mis palabra no son más que 
sonidos que gritan,
detente y mira que todas 
las cosas a veces son distintas.

Habrá lunas con tu recuerdo
soles y vientos 
llenos de palabras
con la felicidad que 
a veces no encontramos.

¡ Detente por favor, detente y mira !

Isidoro Ortega Contreras

sábado, 7 de septiembre de 2019

*Balada del loco amor

I

No, nada llega tarde, porque todas las cosas
tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas;
sólo que, a diferencia de la espiga y la flor,
cualquier tiempo es el tiempo de que llegue el amor.


No, Amor, no llega tarde. Tu corazón y el mío
saben secretamente que no hay amor tardío.
Amor, a cualquier hora, cuando toca a una puerta,
la toca desde adentro, porque ya estaba abierta.
Y hay un amor valiente y hay un amor cobarde,
pero, de cualquier modo, ninguno llega tarde.


II

Amor, el niño loco de la loca sonrisa,
viene con pasos lentos igual que viene aprisa;
pero nadie está a salvo, nadie, sí el niño loco
lanza al azar su flecha, por divertirse un poco.
Así ocurre que un niño travieso se divierte,
y un hombre, un hombre triste, queda herido muerte.
Y más, cuando la flecha se le encona en la herida,
porque lleva el veneno de una ilusión prohibida.
Y el hombre arde en su llama de pasión, y arde, y arde,
y ni siquiera entonces el amor llega tarde.


III

No, yo no diré nunca qué noche de verano
me estremeció la fiebre de tu mano en mi mano.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo
se me encendió en la sangre lo que soñé contigo.
No, no diré esas cosas, y, todavía menos,
la delicia culpable de contemplar tus senos.
Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada,
que era como la llave de una puerta cerrada.
Nada más. No era el tiempo de la espiga y la flor,
y ni siquiera entonces llegó tarde el amor.
José Ángel buesa.

sábado, 31 de agosto de 2019


LA VOZ DEL DESTINO... 



La voz del destino me habla
fabrica en mi la música
el impulso de estar siempre
en la magia de lo que amas.

Reconozco los segundos
que se adelantan a mi destino
como un relámpago
que anuncia el final de la lluvia.

Soñador que en diferentes 
lugares sueñas con 
mundos perfectos, 
mundos que existen,
aunque tu solo puedas ver 
el reflejo de las estrellas.

Mis letras sienten dolor
cuando arrecia el viento. 

Gritando miran al cielo
y sin destino mueren de frío.

Isidoro Ortega Contreras.